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¿Bajo rendimiento académico y falta de concentración? ¡Podría ser deshidratación!


Nuestro cerebro contiene aproximadamente el 75% de líquido, fundamental para poder ejecutar todas sus funciones de manera adecuada y lo más importante, para poder sobrevivir.

La hidratación adecuada de nuestro cerebro favorece la capacidad de:

  • Percibir
  • Pensar
  • Recordar
  • Sentir emociones
  • Controlar nuestro entorno
  • Atención
  • Concentración

Tan solo la pérdida del 2% de líquidos corporales, podría provocar una disminución en la función mental y aunque tal vez no lo veamos reflejado en nuestro rendimiento, se puede observar un mayor esfuerzo mental para cumplir con nuestras funciones de manera correcta.

Los electrolitos responsables de que nuestro cerebro lleve a cabo conexiones nerviosas adecuadamente son el Sodio y Potasio, lo que favorece la memoria y rendimiento en las actividades diarias.

Durante nuestro día a día, existen algunas actividades que demandan una mayor concentración y función mental, como ejemplos tenemos: ir a la escuela (cualquiera que sea el nivel académico), estudiar idiomas, trabajar en actividades creativas, en una jornada laboral administrativa, en la práctica deportiva, etc.

Para garantizar que la realización de estas actividades sea óptima, una hidratación adecuada es tema clave, ya que está directamente relacionado a nuestro rendimiento y capacidad mental.

El cuerpo pierde líquidos todo el tiempo, aun cuando estamos sentados sin realizar ningún esfuerzo adicional, solo por respirar perdemos cierta cantidad de líquidos y electrólitos que favorecen la correcta función de nuestro cuerpo.

La falta de líquidos en el cuerpo se puede ver reflejado en una serie de signos y síntomas que se manifiestan conforme el grado de deshidratación avanza. Estos síntomas pueden ser:

  • Fatiga
  • Cansancio
  • Dificultad visual
  • Pérdida de memoria
  • Disminución de la atención
  • Pérdida de habilidad aritmética
  • Incremento del tiempo de respuesta ante estímulos visuales

El cortisol, mejor conocida como la hormona del estrés se puede producir por la aparición de deshidratación ya que, disminuye la cantidad de líquidos en nuestro torrente sanguíneo y esto a su vez baja la presión en nuestro cerebro, ocasionando confusión, demencia y falta de energía dando como resultado alteraciones en la función cognitiva y un estado de estrés generalizado.

En situaciones en las que se requiere un esfuerzo mental importante como época de exámenes, realización de trabajos intelectuales, o jornadas de trabajo muy demandantes, es necesario seguir las sig. Recomendaciones que garanticen un aporte de líquidos y electrolitos adecuado

  • Mantener siempre un correcto estado de hidratación
  • Consumir bebidas que nos aporten la cantidad suficiente de líquidos y electrolitos que nuestro cuerpo necesita
  • Garantizar que las bebidas de consumo tengan un sabor agradable para garantizar la hidratación continua
  • Elegir una bebida de hidratación sin endulzantes artificiales ya que estos están relacionados con hiperactividad y migraña
  • Toma descansos periódicamente para evitar el agotamiento

Recuerda que cuando tienes sed, el cuerpo ya ha perdido al menos el 2% de líquidos corporales lo que se traduce en deshidratación, recuerda hidratarte antes de percibir este síntoma.

Cuéntanos en que situaciones has encontrado que una hidratación adecuada te ha ayudado a mejorar tus resultados.

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